22 may. 2012

Ven conmigo...

 Si yo te digo "ven", ¿lo dejarías todo?

 Planeemos nuestra vida. Rehagamos nuestros sueños para poder cumplirlos; soñemos y hagámoslos realidad.
Dejémoslo todo atrás. Iremos a un lugar desconocido, construiremos la casa de nuestros sueños al lado de un lago o en la playa, como quieras. Nos reiremos cada día jugando como niños con almohadas de plumas, bailaremos tú y yo en medio de nuestro salón, sin pisarnos los pies. Haremos competiciones tontas como la de ver quien llega más lejos tirando una piedra al agua. Por la tarde una hoguera y nos contaríamos historias para no dormir. Tomaríamos un café bien cargado para que no se nos cierren los ojos por el cansancio del día. Saturaríamos nuestro horario biológico, pero ¿qué más da? mientras seamos felices nada importa...

 Vente conmigo y te prometo que te prepararía tortitas para desayunar, cada mañana. 
Merendaríamos fresas de temporada, dulces, mojadas en azúcar y bien sabrosas; como tus besos mientras vemos la puesta del Sol. Te prepararé la cena a las 10 de la noche, y cenaríamos cada día de verano bajo las estrellas de ese cielo despejado, un cielo que nos acogería como a dos tórtolas en la noche acurrucadas en el pino más alto...
  Nunca tendríamos pena por que llegue el famoso y malhablado lunes, porque el lunes empezará la rutina que elegimos: un mundo sencillo y muy complejo a la vez, unas mañana cargadas de pequeños detalles, de grandes paisajes y cielos azules.

 Ven, sueña conmigo. A veces los sueños se cumplen y la mayoría de esas veces nos da miedo que puedan cumplirse. Pero ahora no tenemos que tener miedo, pues en este sueño todo va a ir bien, te lo puedo asegurar. Seamos felices y enseñémonos a vivir la vida como debe ser vivida, a disfrutar de ella, a amarla con todos sus defectos, a quererla aunque duela, hagámonos personas plenas, completas, llenas de vida y amor por todo los demás.
 Pongámos todo lo nuestro, todo lo bueno, todo lo posible por hacer esto.

Yo te quiero llevar a ese lugar donde no existe el tiempo, donde abunda lo bueno y donde lo malo se presenta con mucha escasez. Emprende este viaje tomada de mi mano, tan sólo confía en mí, en lo que te quiero. Tomemos camino aparte, nada nos faltará. Ven conmigo, rumbo a la felicidad. Acompáñame más allá del Sol, más allá del mar y de la eternidad.



Tan sólo ven conmigo...


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