28 ene. 2012

Carta a una amiga.


  Querida amiga,


 Cuando tengo algún problema, estás para escucharme, pues siempre me aconsejas y me ayudas a desahogarme. Cuando pienso en el fracaso me regalas la esperanza y me dices que debo tener confianza en todos los pasos que tomo.
 Y cuando el tiempo nos separa, los recuerdos nos consuelan. Y si bien es grande la distancia que nos separa, poca importancia tiene lo que suceda porque somos amigas y tenemos algo especial que nos mantiene unidas.
 Me haces ver lo que hago mal cuando cometo un error y nunca me das la espalda cuando te pido un favor.
 A tu lado veo la vida de manera diferente, incluso me has hecho ver lo que es tener amor presente, una amiga sincera, y la más fiel compañera.
 Aprendí a respetar decisiones aunque por dentro me comía lamentablemente la vida. He aprendido que la felicidad no viene del recibir, sino del dar. De dar sólamente porque quieres y te apetece, por hacer feliz y no recibir nada más que una sonrisa. Una sonrisa que te completa el día.


 Eres fuerte y te admiro. Y quiero recordarte una vez más que conmigo puedes llorar sin sentir nunca la necesidad de explicarte. Puedes hablarme de tus sueños y contarme de tus miedos porque yo me sentaré a escuchar.


Te quiero muchísimo, y cada día un poquito más.


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