11 oct 2012

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 Escribir su nombre pensando en cada parte que le compone y en cada momento pasado a su lado. Sonreír al verle. Estar enamorada es, sonreír junto a su sonrisa, es soñar que bailas con ella debajo de la lluvia, y cumplirlo. Es morir por ella, llorar por sus problemas y sentirte tranquila y protegida entre sus brazos. ¿Sabes por qué estoy enamorada de ella? Porque ella ha conseguido que sólo me fije en su sonrisa, en sus ojos color verde con pequeños detalles grises. En su pelo rubito, a veces bien arreglado y otras a lo loca. En sus pequeñas manos suaves que cuando se entrelazan entre las mías, consigue que me dé igual todo, porque encajan perfectamente. De hecho, estoy convencidísima de que ninguna otra mano encaja mejor que la mía con la suya. En su forma de ser, es diferente a los demás, a cualquier otro... Es, no sé, no tengo palabras para ella. Es perfecta. ¿Y sabes por qué? Porque cuando estás enamorada no importan los defectos, aprendes a convivir con ellos y a convertirlos en virtudes.

3 sept 2012

Cogerte de la mano.

 Voy a seguir cantándote siempre; nuestras canciones.
Valoro que siempre estés ahí para mí, pues eres la mejor parte de mí.
No nos vamos a rendir. Voy a cogerte la mano como siempre hice y vamos a salir de aquí, otra vez; las dos. Porque sólo necesito tu presencia, tu sonrisa, tu mirada. Alguien que me diga que puedo hacerlo. Necesito un mundo a solas contigo. Tú y yo. El cielo, el mar y una tímida estrella. Con tus caricias me sobra y con tus besos me basta. Nadie me llena como tú lo haces. Me haces feliz. Cada minuto que pasa estoy más convencida de que a ti te hicieron a mi medida. Ahora cógeme la mano y no me sueltes nunca, agárrame tan fuerte que sienta que jamás podré perderte.

25 jul 2012

Stand by me.

No pido que me regales una historia de amor perfecta, ni siquiera un verano inolvidable. Bueno, quizás eso último sí...
Quiero que vengas conmigo, a cualquier otra parte.
Estoy lista para soportar todo lo que venga si tú estás conmigo. Sólo si tú estás conmigo.

Amor.

 Es lo que buscamos a lo largo de nuestra vida, lo que nos sostiene el alma en cada momento. Lo que aumenta los latidos de nuestro corazón a mil por hora al encontrar el verdadero. Es lo que nos inunda por dentro de placer al ser correspondido, pero que a su vez puede matarnos en vida al no serlo. Es el culpable de tantas madrugadas insomnes: por querer disfrutarlo desenfrenadamente si está a nuestro lado; o por ahogarnos en lágrimas minuto tras minuto al ya no sentirnos sus receptores. Es la causa de tantas locuras cometidas por querer alcanzarlo. Motivador de que una vez que nos llega, nuestro mundo se transforme. Es compañero eterno para muchos, pasajero de un corto viaje para otros.  

 Es un concepto tan difícil de explicar, pero tan fácil de sentir, y aún así, no tan simple de transmitir. En los amantes es un único corazón que vive en dos cuerpos. Es un generador de consejos sinceros, para rescatar del dolor a esa persona que sufre por no recibirlo de quien quisiera. Armadura que nos convierte en potentes luchadores por quien de verdad amamos, y que muchas veces nos vuelve vencedores.

6 jul 2012

''¿Saben lo nuestro?''

 Cuando me preguntabas eso. Cuando no queríamos que la gente lo supiera para evitar problemas. ¿Te acuerdas?

5 jul 2012

Seh, eso...

Tengo ganas de irme, de hacer un viaje desesperadamente largo, o simplemente que me trague la tierra por un tiempo. Ya no quiero saber nada de nadie, nada con nadie ni que nadie sepa de mi. Me quiero ir al fin del mundo. ¿Habrán billetes hasta el fin del mundo? 
A veces, como ahora, deseo empezar de cero, tener un nuevo pasaporte de identidad y dejar que cada cual me ponga la edad que quieran, la que les de la gana...

El juego del ángel.

"Acaricié y besé cada centímetro de su piel como si quisiera memorizarlo de por vida. Chloé no tenía prisa y respondía al tacto de mis manos y mis labios con suaves gemidos que me guiaban. Luego me hizo tenderme sobre el lecho y cubrió mi cuerpo con el suyo hasta que sentí que cada poro me quemaba. Posé mis manos en su espalda y recorrí aquella línea milagrosa que marcaba su columna. Su mirada impenetrable me observaba a apenas unos centímetros de mi rostro." -Carlos Ruíz Zafón